A diferencia de la renovación, el refinanciamiento exige una nueva calificación completa (ingresos, crédito, prueba de esfuerzo) y una evaluación de la propiedad. Si lo hace antes del fin del plazo, pagará la penalización del contrato actual; conviene calcularla antes de decidir.
Una alternativa es la línea de crédito hipotecaria (marge de crédit hypothécaire, HELOC), que permite usar el capital sin reemplazar toda la hipoteca. Cuál conviene depende del monto, del uso y de la tasa de su contrato actual.